Agachadiza común (Gallinago gallinago)

La agachadiza común (Gallinago gallinago) es una pequeña ave limícola de unos 25 centímetros de longitud que podemos encontrar en la mayor parte de Europa, Asia y África. En la península ibérica la podemos ver sobre todo en invierno aunque de forma muy escasa también cria en unos pocos enclaves de España y Portugal

Se alimenta principalmente de invertebrados que captura en aguas poco profundas o cerca de las orillas en zonas de barro o muy húmedas.

Es un ave que pasa muy desapercibida a la vista, ya que no le gusta las zonas demasiado despejadas de vegetación, se camufla muy bien y es capaz de aguantar sin moverse hasta que una persona o depredador está a pocos centímetros de ella.

Sortelha

Sortelha es un pequeño núcleo de población del concelho de Sabugal, en el distrito de Guarda, enmarcado dentro de las denominadas “Aldeias históricas de Portugal”, una pequeña aldea que mantiene ese carcater medieval, sus casas de piedra, calles empedradas, torres de vigilancia … y todo dentro de una gran muralla que le confiere una señal de identidad única.

Acueducto de las herrerías (Campillo de Deleitosa)

En el Valle de la Garganta Descuernacabras, en el Geoparque Villuercas Ibores Jara, encontramos una extraña construcción, un antiguo canal de agua de unos 7 kilómetros, abandonado, y que nos llama la atención por encontrarse en un valle ausente de civilación, en el que no hay pueblos ni casas habitadas cercanas.

Según la bibliografía consultada servía para abastecer de agua a una antigua herrería y posterioremente a tres pequeñas centrales elécricas, alcanza su grandiosidad con un acueducto de una veintena de arcos, construido a base de pizarra y ladrillo, que salva el desnivel de un pequeño arroyo y que lo ha convertido en una atracción turística para senderistas.

Piódão

Piódão es una pequeña aldea que se encuentra en el fondo de un remoto valle de la “Serra do Açor”, en el centro de Portugal, con poco más de 200 habitantes ha sabido guardar esa esencia tradicional perdida en la mayoría de las aldeas portuguesas, sus casas de piedra parecen haber quedadas ancladas en el tiempo y junto a los verdes bosques que la rodean conforman un paisaje que no te puedes perder.

Fotografía de fauna en la Tapada de Mafra

La Tapada de Mafra es un recinto cerrado de algo más de 1000 hectáreas ubicado próximo a la localidad portuguesa de Mafra, a unos 40 kilómetros de Lisboa.

Este recinto fue creado en 1747 por el rey João V, y fue usado por la familia real y la nobleza como lugar de esparcimiento y de caza, en 1941 pasó a ser gestionada por la Dirección General de Servicios Forestales y Acuícolas y a reconvertirse en un espacio no solo de caza (aunque actualmente se continua cazando) sino más bien enfocado al disfrute de la naturaleza, la conservación y la educación ambiental, sobre todo a partir de 1998 cuando se creó una cooperativa para aprovechar sus recursos turísticos. Actualmente aunque no es posible una visita libre, si se puede pagar para realizar rutas de senderismo, en bicicleta o guiadas en vehículos propios de la Tapada, así como diferentes talleres y actividades de educación ambiental.

Los animales que podremos ver fácilmente en cualquiera de sus rutas son ciervos, gamos y jabalíes principalmente, que aunque se encuentran libres y se pueden mover por toda la extensión de la Tapada, algunos de ellos se han acostumbrado a la afluencia de personas por algunos de los caminos y permiten acercarse más de lo que sería normal, por lo que es un buen lugar para fotografía de fauna.

El águila perdicera

El águila perdicera (Aquila fasciata) es la tercera especie de águila por tamaño que podemos encontrar en Extremadura, solo superada por el águila real y la imperial, está distribuida en el territorio extremeño por aquellas comarcas más montañosas en las que encuentra en sus cortados rocosos buenos lugares de nidificación, aunque también puede anidar en árboles e incluso en estructuras como torretas eléctricas. Se alimenta principalmente de pájaros y mamíferos de tamaño medio, y en menor proporción puede capturar también algunos reptiles.

En Extremadura crían aproximadamente 100 parejas, que forman aproximadamente el 13 % de su población española, y en el Geoparque Villuercas Ibores Jara encuentra un importante reducto para su supervivencia debido a la configuración de valles cerrados, vegetación mediterranea, abundancia de presas y grandes roquedos cuarcíticos.

Puente del Búho

El río Gualija transcurre desde la Sierra de Altamira, en el Geoparque Villuercas Ibores Jara, hasta desembocar en el Pantano de Valdecañas, muy cerca de esta desembocadura encontramos un característico puente que servía de acceso a la antigua ciudad de Talavera la Vieja y permitía el cruce del río del ganado que transcurría por la cañada de San Román.

Talaverilla, antigua ciudad romana de Augustóbriga

Talavera la Vieja, también conocida como Talaverilla, es una antigua ciudad que se encontraba en el margen izquierdo del río Tajo, entre las actuales localidades de Bohonal de Ibor y Peraleda de San Román, en la provincia de Cáceres, construida sobre la ciudad romana de Augustóbriga.
En 1963 la construcción de la presa de Valdecañas depararía un triste final para la ciudad que quedaría sumergida bajo las aguas y sus habitantes realojados en otros pueblos cercanos, sus casas demolidas, y los múltiples restos romanos perdidos entre escombros y sumergidos a varios metros de profundidad, de los que solo se salvó el portico de un templo formado por cuatro columnas frontales y dos laterales que se desmontó y se transportó piedra a piedra a un enclave cercano como recuerdo de lo que un día fue una próspera ciudad romana. En 1931 se declaró bien de interés cultural.
La ciudad permanece sumergida y solo es visible aquellos momentos en los que el nivel del agua del pantano de Valdecañas está por debajo del 25%.

> Fotografía de Naturaleza < Aprendiendo a cada disparo de la cámara, pero sobre todo, compartiendo momentos y lugares con los mejores amigos