Archivo de la categoría: Sin categoría

La última luna del 2014

 

DSC_6298 copia DSC_6333 copia

No me gustan estas fiestas navideñas y no acostumbro a escribir ni a felicitar año nuevo pero este año me e decidido a compartir la última luna de este 2014 y a escribir algo, no me parece ideal los típicos mensajes de reenviar ausentes de personalidad, llenos de deseos y felicitaciones, de familias unidas por una noche, de amigos que parecen que han compartido todo contigo, de gente que no conoces y te dejan los mejores deseos … no voy a caer en la misma rutina, no quiero desear nada a nadie, no voy a compartir sueños para este año nuevo, no quiero convertirme en otro mensajero de buenas esperanzas …

Cada cual hemos creado nuestro camino con los actos pasados, con los momentos que hemos vivido, construimos nuestra vida a base de aciertos y errores, de amigos, de conocidos, de momentos que este año que pasa han sido más malos que buenos pero a pesar de todo, a pesar de todos los errores, no me arrepiento de nada, cada segundo de mi vida me ha servido para aprender, para apreciar quien realmente merece la pena, quien está a  tu lado y quien te olvida … se aprende más de los malos momentos que de los buenos, mas de los errores que de los aciertos …

Por todo ellos no quiero felicitar a nadie, pero si que este mensaje sirva para dar las gracias a todas aquellas personas que me han acompañado en el año que se marcha, a todas aquellas que han estado siempre ahí cuando se las necesita, a todas aquellas que siguen estando a pesar de todo.

Hace días mandé un vídeo a aquellos que aparecían en él, un vídeo con fotografías de aquellos amigos que han compartido durante este año tiempo conmigo, aficiones, momentos e ilusiones … pero no están todos los que deberían estar y hoy me parece buen momento para compartirlo, para dar las gracias por seguir ahí, por compartir algo conmigo, por aguantarme …

 

GRACIAS A TODOS.

 

Oscuridad

 

Llega la oscuridad, las luces se ocultan, y mientras la imaginación conquista nuestro subconsciente las fotografías captan el momento, las sombras, el silencio … nuestros sueños se convierten en el único mundo conocido, mientras las mejores pesadillas tiemblan ante la idea de que volverá la luz, volverá la realidad, volverá el mundo recordado …. ¿ despertar o seguir soñando ?.

 

El mundo de las aves

Las aves son quizás el grupo animal más estudiado y a la vez el que más aficionados engloba, proyectos de conservación, asociaciones ecologistas especializadas, estudios de poblaciones, turismo ornitológico … y como no podía ser de otra forma también en el mundo de la fotografía cada vez son más los entusiastas que las dedican unas horas de su tiempo convirtiéndolas en el objetivo de miles de cámaras que a través de hides o de un simple paseo las hacen protagonistas de multitud de fotografías.

Ruta a la Cueva Oscura (Robledollano)

La cueva Oscura, solo su nombre invita a visitarla, preguntamos en el pueblo … todo el mundo la conoce, pero curioso, nadie ha estado en ella, es la cueva misteriosa de la que todo el mundo habla, es la cueva de las leyendas, del misterio, de la intriga de que será lo que en ella encontraremos.
Mañana fría pero poco a poco vamos apareciendo, ya con el café mañanero nos rodea la naturaleza, grandes cuernas de venados cuelgan de la pared junto a numerosas fotografías de antiguos cazadores, de antiguos rehaleros disfrutando de la pura naturaleza de la Sierra Villuerquina … bebemos rápido, el misterio de la cueva oscura nos está esperando y nuestros pies claman por caminar fuera del asfalto, encendemos el gps, repartimos los planos y nos disponemos a partir.
Rodamos por el antiguo camino de herradura de Roturas de Cabañas y a las afueras del pueblo un paisano nos indica el mejor camino para acceder a nuestro destino, viajamos impaciente hasta encontrar ese gran hueco en el risco de cuarcita justo encima de nuestras cabezas, nos bajamos del coche y comenzamos el ascenso entre antiguas pedreras rodeadas de frondosos bosques de robles y jaras, de empinadas pendientes y mejores vistas … a un lado la umbria de la sierra del Carabal, al otro, el pueblo de Robledollano.

Al llegar a nuestro destino una pequeña decepción nos invade en forma de un gigantesco zarzal que crece resplandeciente a la entrada de la cueva, pero nuestros esfuerzos no pueden quedar vacíos, toda nuestra ilusión no puede ser frustada, buscamos unos palos y entre arañazos conseguimos abrirnos un pequeño sendero por el borde del zarzal. Accedemos a una pequeña cueva con gran cantidad de huecos, cristales de cuarzo … pero esto no puede ser la cueva oscura, apenas cuatro o cinco metros de profundidad no puede convertirse en el final de esta pequeña aventura.

Al fondo, entre los restos del aún resplandeciente zarzal podemos apreciar lo que parece otro hueco … tenemos que comprobarlo … tras varios minutos más rompiendo la vegetación aparece ante nuestros ojos la verdadera cueva oscura.

Entramos en ella, una enorme sala de unos 10 metros de profundidad y al final otra galería perpendicular de unos 6-7 metros continuada hacia los extremos por otras galerías más pequeñas por las cuales no podemos continuar conforman la verdadera cueva oscura, rodeada de murciélagos, bonitos paneles de cristales de cuarzo y numerosos excrementos de algún mamífero que encuentra en estas profundidades la tranquilidad de la noche continua, de la oscuridad absoluta.

Terminamos todos llenos de barro pero el esfuerzo a merecido la pena, otro pequeño rincón de gran valor descubierto, otro bonito recuerdo en nuestra mente, que jamás será olvidado.

Más fotografías en: http://cid-fa91d765bcce5515.skydrive.live.com/browse.aspx/Ruta%20a%20la%20Cueva%20Oscura

Paseo por el Valle del Hospital del Obispo

Tarde soleada del 27 de febrero, tras el café en La Pirámide me decido a pasar lo que queda del día por el Valle del Hospital del Obispo.
 Tras varios minutos de paseo en coche entre densos robledales y pequeñas casas de campo llego al llamado Hospital del Obispo, una antigua construcción, originariamente refugio de cazadores en tiempos del rey Alfonso XI, y posteriormente convertida en hospital de peregrinos, en ella vivían dos familias de Guadalupe encargados de dar hospedaje y descanso a los numerosos peregrinos que pasaban por allí camino del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe. Hasta 1860  pertenecía al Monasterio de Guadalupe, pero en esta fecha pasa a manos privadas, posteriormente ha sido cuartel de la Guardia Civil en tiempos de guerra para combatir a los antifranquistas y actualmente está reconstruido parcialmente como casa particular.
Tras una breve parada en el Hospital me dirijo al denominado Cancho del Ataque, situado a unos pocos quilómetros.
Dejo el coche al lado de la carretera y comienzo a descender entre antiguas paredes, algunas corrales de cabras, chozos de pastores … y otras refugios de la guerra civil … punto clave de defensa al encontrarme en el paso natural de estas sierras, ya desde antaño camino real de peregrinos pero sobre todo paso obligado para todo aquel que quiera atravesar estos montes.
Desciendo entre riscos de cuarcitas labrados por la fuerza del agua resbalando por estas laderas hasta la Garganta del Hospital, en el fondo de la garganta se mezclan las bellas cascadas de agua, con bosquetes de loros, árbol relicto de la época terciaria, enormes madroños, enebros … y todo esto rodeando a una gran cascada de más de 50 metros de alto.Tras las obligadas fotos comienzo a ascender de nuevo por la ladera, pero esta vez por el lado opuesto, cuando de repente casi piso en un hueco de la cuarcita por el que se puede ver una cueva debajo de mis pies de unos 6 o 7 metros de alto.

Como no me puedo quedar con la curiosidad regreso de nuevo al fondo de la garganta y me adentro en el bosque de loros, buscando esa cueva en la que e estado a punto de caer, y descubro un paisaje de lo más enigmático, el agua de la garganta con su sonido se mezcla con el oscuro bosque y numerosas cuevas formadas por el desprendimiento de enormes bloques de cuarcita, todo ello envuelto en una humedad ambiental que recuerda a los escasos bosques de laurisilva de las islas.
Bajo lentamente por la garganta mientras que mi fiel compañera Patty va sacando de sus encondites lagartijas, culebras … y me viene a la mente antiguos paseos por esta misma garganta en uno de los cuales nos encontramos una víbora colgada de la rama de un arce de Montpellier a escasos 10-15 centímetros de la cabeza de un compañero … pero mejor dejar de pensar …
Como todo buen caminante, despues de descender hay que regresar al punto inicial, miro hacia arriba y todavía me queda una larga y fatigosa escalada por los riscos de cuarcita, por lo que amigos … tomo aire … y me despido.
 
Jaime Cerezo