Vencejo real (Tachymarptis melba)

El vencejo real (Tachymarptis melba) es el más grande de los vencejos que podemos observar en España, su envergadura puede superar los 50 cm, su cuerpo delgado y aerodinámico le permite realizar vuelos largos y rápidos. Su plumaje es de tonos oscuros, generalmente negro con reflejos azulados en la parte superior y blanco en el vientre. Este vencejo es fácilmente reconocible por su distintiva cola ahorquillada y sus alas largas y curvadas.

En cuanto a su alimentación, el vencejo real es un ave insectívora que se nutre principalmente de insectos voladores, como moscas y mosquitos, que captura mientras vuela. Su habilidad para volar a gran velocidad y su agudeza visual le permiten cazar de manera efectiva en el aire.

Es un ave migratoria que nidifica en acantilados, paredes rocosas y construcciones humanas, prefiriendo lugares elevados, como torres, iglesias o puentes, donde pueda anidar en zonas inaccesibles para los depredadores. En Extremadura, y en especial en las comarcas de Villuercas Ibores Jara, encuentra un hábitat ideal, donde se combina la presencia de formaciones rocosas y una abundante cantidad de insectos.

Su principal amenaza es la pérdida de hábitat debido a la destrucción de sus lugares de nidificación y a la disminución de su fuente de alimento, especialmente por la intensificación de la agricultura y exceso de plaguicidas. Además, el cambio climático y la alteración de sus rutas migratorias son factores que contribuyen a su vulnerabilidad.

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)

El tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) es un anfibio endémico del suroeste de la península ibérica, con una presencia destacada en Extremadura, donde se distribuye sobre todo en zonas de clima mediterráneo. Habita charcas temporales, pequeñas lagunas, abrevaderos y otros puntos de agua tranquila, especialmente en áreas de dehesa y paisajes agrícolas bien conservados.

Durante la fase acuática se alimenta principalmente de pequeños invertebrados, como larvas de insectos, crustáceos y gusanos, mientras que en su fase terrestre consume artrópodos de pequeño tamaño. Es una especie muy ligada a la estacionalidad de las lluvias, ya que depende de los humedales temporales para reproducirse. La conservación de estos ecosistemas resulta clave para mantener sus poblaciones, amenazadas por la desecación de charcas y la alteración del hábitat.

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Epidalea calamita (antes Bufo calamita), conocida como sapo corredor, es un anfibio de la familia Bufonidae. Se distingue por su cuerpo compacto, piel verrugosa de tonos que pueden variar entre el verde y marrón, y una característica línea dorsal amarilla. Sus patas son relativamente cortas, lo que le da una forma de desplazamiento más parecida al trote que al salto, de ahí su nombre común.

Habita en una gran variedad de ambientes, desde zonas de dehesa y matorral hasta áreas agrícolas y praderas. Prefiere suelos arenosos o sueltos donde puede excavar refugios y se encuentra con facilidad en charcas temporales y bordes de ríos estacionales. Esta adaptación a múltiples ecosistemas distintos hacen que esté ampliamente distribuido por casi toda Extremadura.

Esta especie desempeña un papel importante en los ecosistemas al controlar poblaciones de insectos y servir como presa para diversas aves y mamíferos.

Murciélago de herradura grande (Rhinolophus ferrumequinum)

El murciélago de herradura grande (Rhinolophus ferrumequinum) es una especie de murciélago perteneciente a la familia Rhinolophidae, se encuentra principalmente en Europa, el norte de África y algunas áreas de Asia. En España, Rhinolophus ferrumequinum tiene una presencia más destacada en el oeste y el sur del país, y una de sus zonas más relevantes es Extremadura.

Es uno de los murciélagos de mayor tamaño dentro de su familia, con una envergadura alar que puede llegar a los 40 cm y un peso de entre 15 y 25 gramos. Su característica más distintiva es la estructura del hocico, que forma una «herradura» con un pliegue en su base, lo que le da su nombre común.

Podemos encontrarlo en cuevas, grietas de rocas o estructuras artificales como edificios abandonados, siempre enclavados en hábitats de bosques, montañas y zonas de vegetación densa donde se alimenta principalmente de insectos voladores durante sus vuelos nocturnos, puede cazar hasta el 100% de su peso en insectos cada noche, lo que lo convierte en un excelente controlador de plagas.

El murciélago de herradura grande está clasificado como una especie de preocupación menor en la Lista Roja de los Mamíferos de España, pero sigue enfrentando amenazas como la destrucción de hábitats naturales, la perturbación en las colonias de cría, la pérdida de refugios adecuados (como las grutas) y el uso de pesticidas que afectan a su fuente de alimento.

La cabra montés​ (Capra pyrenaica)

La cabra montés o cabra montesa (Capra pyrenaica) es una especie de mamífero endémico de la Península Ibérica, aunque en el pasado también se podían encontrar en algunos lugares de Francia, en la actualizada su población ha quedado relegada a zonas montañosas de España y el norte de Portugal, sobre todo en zonas rocosas.

De aspecto parecido a una cabra doméstica, con un gran dimorfismo sexual y un pelaje que puede variar en tonos ocres, canela o grises con zonas blancas y negras. Cuentan con cuernos rugosos y con nudos que representan la edad del animal, con forma de semicírculo dirigido hacia atrás. En las hembras y jóvenes los cuernos son de menor tamaño.

Se alimentan de todo tipo de materia vegetal (brotes, frutos, hojas, hierba…) que consiguen tanto entre las rocas donde viven como en las zonas circundantes a las que bajan para alimentarse, viven en grupos de machos o grupos de hembras con las crías, ambos grupos se juntan en época de celo y el resto del año los machos ocupan los territorios más altos e inaccesibles mientras que las hembras con las crías aprovechan las zonas más bajas y con mejores pastos.

Actualmente hay dos subespecies de cabra montés, aunque hasta no hace muchos años podíamos encontrar dos más :

  • Capra pyrenaica pyrenaica, ubicada en Los Pirineos, se le llamaba «bucardo» y los últimos ejemplares desaparecieron en el año 2000.
  • Capra pyrenaica lusitanica, ubicada entre el norte de Portugal y Galicia, los últimos ejemplares datan del año 1892.
  • Capra pyrenaica hispanica, distribuida principalmente por Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, con su mayor concentración en Sierra Nevada.
  • Capra pyrenaica victoriae, con nucleos muy dispersos del centro y norte peninsular, con su mayor población en la Sierra de Gredos.

El meloncillo

El meloncillo (Herpestes ichneumon) es un pequeño carnívoro de cuerpo alargado también conocido como mangosta egipcia, de color grisáceo, orejas pequeñas y redondeadas, una cola larga y algo que le diferencia del resto de carnívoros, una pupila horizontal que si podemos encontrar en otras especies de aves o reptiles pero muy rara en mamíferos.

Se distribuye principalmente por África y no hay una explicación clara de su aparición en la Península Ibérica, algunas hipótesis plantean una posible introducción por romanos o árabes, se ha encontrado restos de un meloncillo en una tumba romana de Mérida en la que también han aparecido otros animales domésticos.

Otros expertos apuestan por una llegada natural a la Península, apoyada esta hipótesis por análisis genéticos entre la población española y africana que dan como resultado una alejada diferenciación genética, lo que demostraría que la separación de ambas poblaciones se realizó hace mucho más tiempo.

Vive normalmente en grupos de 3-6 ejemplares, aunque también se encuentran ejemplares aislados, se alimentan de peces, aves, mamíferos pequeños, reptiles, anfibios, invertebrados y huevos, su gran variedad de posibles presas, su relativa confianza para acercarse a medios humanizados , sus hábitos diurnos y su rápida expansión han provocado que no tenga muy buena fama entre las poblaciones locales.

Se mueve en grupo de una forma muy peculiar, en fila y cada ejemplar unido a la cola del anterior, a largas distancias parece un solo animal enorme, lo que ha servido de inspiración para numerosas leyendas y cuentos sobres grandes serpientes peludas y seres fantasiosos.

Lechuza común (Tyto alba)

La lechuza común es un ave ampliamente distribuida, que podemos encontrar en casi todo el mundo, habita cerca de los humanos donde aprovecha sus construcciones como campanarios, casas abandonadas, graneros … para pasar el día y reproducirse.

Se alimenta principalmente de pequeños roedores aunque de forma menos habitual también puede cazar otro tipo de animales como pequeñas aves, reptiles, anfibios o insectos. Caza principalmente en campos abiertos cercanos a los lugares de nidificación, campos de cultivo, claros del bosque, estepas… siempre en horas nocturnas o crepusculares.

Su método principal de caza consiste en buscar un buen posadero y usar su disco facial en forma de corazón como una estupenda parábola que recibirá cualquier pequeño sonido que delatará la ubicación de su presa.

Es un ave que no ha tenido muy buena reputación y se ha convertido en el objeto de múltiples leyendas y cuentos fantasiosos, quizás por sus hábitos nocturnos, sus vuelos silenciosos, por los gritos que emite en lo más profundo de la noche, y la cinematografía que siempre la ha asociado a magos, mundos mágicos y muerte. Pero es un ave que cumple una función muy importante en nuestros campos, que come muchos pequeños roedores, que mantiene poblaciones estables de ratones y topillos para que no lleguen a convertirse en plagas y es una gran aliada de agricultores y la gente del campo.

Torcal de Antequera

El Torcal de Antequera es un paraje natural declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, situado en los términos municipales de Antequera y Villanueva de la Concepción, en la provincia de Málaga, tiene una extensión de unas 1171 hectáreas y está formado por un paisaje de grandes rocas calizas erosionadas por diversos agentes erosivos.

Además de su evidente interés geológico y paisajístico el torcal cuenta con numerosos atractivos naturales, plantas como orquídeas, arces de Montepellier, servales, linarias, … las aves como águilas perdiceras, buitres, chovas piquirrojas, roquero rojo … encuentran en estas rocas lugares ideales de nidificación junto a las cabras montesas que sin lugar a dudas son el principal atractivo en cuanto a fauna en este paisaje kárstico.

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

La garcilla cangrejera es un tipo de garza de tamaño pequeño/mediano, que ocupa hábitats acuáticos que tengan abundante vegetación en las orillas, se distribuye por casi toda la Europa mediterránea aunque en poblaciones muy puntuales y localizadas principalmente en lagunas poco profundas de agua dulce, es un ave de hábitos crepusculares aunque si se encuentra tranquila la podemos ver en pleno día a pesar de no ser fácil su observación, ya que se mueve entre la vegetación palustre y su plumaje es un perfecto camuflaje entre cañas, arrozales…, se alimenta de insectos, anfibios y peces, pero siempre capturando presas muy pequeñas.