Sapo corredor (Epidalea calamita)

Epidalea calamita (antes Bufo calamita), conocida como sapo corredor, es un anfibio de la familia Bufonidae. Se distingue por su cuerpo compacto, piel verrugosa de tonos que pueden variar entre el verde y marrón, y una característica línea dorsal amarilla. Sus patas son relativamente cortas, lo que le da una forma de desplazamiento más parecida al trote que al salto, de ahí su nombre común.

Habita en una gran variedad de ambientes, desde zonas de dehesa y matorral hasta áreas agrícolas y praderas. Prefiere suelos arenosos o sueltos donde puede excavar refugios y se encuentra con facilidad en charcas temporales y bordes de ríos estacionales. Esta adaptación a múltiples ecosistemas distintos hacen que esté ampliamente distribuido por casi toda Extremadura.

Esta especie desempeña un papel importante en los ecosistemas al controlar poblaciones de insectos y servir como presa para diversas aves y mamíferos.

La cabra montés​ (Capra pyrenaica)

La cabra montés o cabra montesa (Capra pyrenaica) es una especie de mamífero endémico de la Península Ibérica, aunque en el pasado también se podían encontrar en algunos lugares de Francia, en la actualizada su población ha quedado relegada a zonas montañosas de España y el norte de Portugal, sobre todo en zonas rocosas.

De aspecto parecido a una cabra doméstica, con un gran dimorfismo sexual y un pelaje que puede variar en tonos ocres, canela o grises con zonas blancas y negras. Cuentan con cuernos rugosos y con nudos que representan la edad del animal, con forma de semicírculo dirigido hacia atrás. En las hembras y jóvenes los cuernos son de menor tamaño.

Se alimentan de todo tipo de materia vegetal (brotes, frutos, hojas, hierba…) que consiguen tanto entre las rocas donde viven como en las zonas circundantes a las que bajan para alimentarse, viven en grupos de machos o grupos de hembras con las crías, ambos grupos se juntan en época de celo y el resto del año los machos ocupan los territorios más altos e inaccesibles mientras que las hembras con las crías aprovechan las zonas más bajas y con mejores pastos.

Actualmente hay dos subespecies de cabra montés, aunque hasta no hace muchos años podíamos encontrar dos más :

  • Capra pyrenaica pyrenaica, ubicada en Los Pirineos, se le llamaba «bucardo» y los últimos ejemplares desaparecieron en el año 2000.
  • Capra pyrenaica lusitanica, ubicada entre el norte de Portugal y Galicia, los últimos ejemplares datan del año 1892.
  • Capra pyrenaica hispanica, distribuida principalmente por Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, con su mayor concentración en Sierra Nevada.
  • Capra pyrenaica victoriae, con nucleos muy dispersos del centro y norte peninsular, con su mayor población en la Sierra de Gredos.

El meloncillo

El meloncillo (Herpestes ichneumon) es un pequeño carnívoro de cuerpo alargado también conocido como mangosta egipcia, de color grisáceo, orejas pequeñas y redondeadas, una cola larga y algo que le diferencia del resto de carnívoros, una pupila horizontal que si podemos encontrar en otras especies de aves o reptiles pero muy rara en mamíferos.

Se distribuye principalmente por África y no hay una explicación clara de su aparición en la Península Ibérica, algunas hipótesis plantean una posible introducción por romanos o árabes, se ha encontrado restos de un meloncillo en una tumba romana de Mérida en la que también han aparecido otros animales domésticos.

Otros expertos apuestan por una llegada natural a la Península, apoyada esta hipótesis por análisis genéticos entre la población española y africana que dan como resultado una alejada diferenciación genética, lo que demostraría que la separación de ambas poblaciones se realizó hace mucho más tiempo.

Vive normalmente en grupos de 3-6 ejemplares, aunque también se encuentran ejemplares aislados, se alimentan de peces, aves, mamíferos pequeños, reptiles, anfibios, invertebrados y huevos, su gran variedad de posibles presas, su relativa confianza para acercarse a medios humanizados , sus hábitos diurnos y su rápida expansión han provocado que no tenga muy buena fama entre las poblaciones locales.

Se mueve en grupo de una forma muy peculiar, en fila y cada ejemplar unido a la cola del anterior, a largas distancias parece un solo animal enorme, lo que ha servido de inspiración para numerosas leyendas y cuentos sobres grandes serpientes peludas y seres fantasiosos.

Lechuza común (Tyto alba)

La lechuza común es un ave ampliamente distribuida, que podemos encontrar en casi todo el mundo, habita cerca de los humanos donde aprovecha sus construcciones como campanarios, casas abandonadas, graneros … para pasar el día y reproducirse.

Se alimenta principalmente de pequeños roedores aunque de forma menos habitual también puede cazar otro tipo de animales como pequeñas aves, reptiles, anfibios o insectos. Caza principalmente en campos abiertos cercanos a los lugares de nidificación, campos de cultivo, claros del bosque, estepas… siempre en horas nocturnas o crepusculares.

Su método principal de caza consiste en buscar un buen posadero y usar su disco facial en forma de corazón como una estupenda parábola que recibirá cualquier pequeño sonido que delatará la ubicación de su presa.

Es un ave que no ha tenido muy buena reputación y se ha convertido en el objeto de múltiples leyendas y cuentos fantasiosos, quizás por sus hábitos nocturnos, sus vuelos silenciosos, por los gritos que emite en lo más profundo de la noche, y la cinematografía que siempre la ha asociado a magos, mundos mágicos y muerte. Pero es un ave que cumple una función muy importante en nuestros campos, que come muchos pequeños roedores, que mantiene poblaciones estables de ratones y topillos para que no lleguen a convertirse en plagas y es una gran aliada de agricultores y la gente del campo.

Calamón común (Porphyrio porphyrio)

 

El Calamón es una especie de ave gruiforme de la familia Rallidae  que podemos encontrar siempre vinculado a  humedales en los que se alimenta  principalmente de brotes tiernos y otras materias vegetales, aunque puntualmente también  puede capturar invertebrados,  huevos, polluelos y pequeños peces.

Podemos encontrarlo en humedales tropicales y subtropicales del este y sur de África, Madagascar, sur de Asia, sureste de Australia, Nueva Zelanda y algunos enclaves en torno al Mediterráneo, tanto en el norte de África como en el sur de Europa (España y Portugal).

Es un ave muy llamativa por sus colores , estuvo a punto de la  extinción a mediados del siglo pasado y aunque sus poblaciones han conseguido aumentar  considerablemente, aún cuenta con numerosos peligros, entre los que destaca la destrucción de los hábitats en los que vive, la contaminación , la sequía y la quema de la vegetación de los humedales que utilizan como lugares de  refugio, alimentación y cría.

Mamíferos en una «simple foto»

Cuando observamos una fotografía de cualquier animal salvaje en la mayoría de las ocasiones no nos imaginamos las horas de esfuerzo y trabajo que esa foto conlleva, lo que para algunos es una simple fotografía para otros es el resultado de años de experiencia, de días de trabajo, de frío, de calor, de sufrimiento…

Casi todos los que hacemos este tipo de fotografías tenemos los mismos orígenes, esas largas horas saliendo al bosque y buscando cualquier «bichillo» que se moviese, cuando lo encontrabas intentabas seguir sus pasos, esperando quizás que en algún momento se rindiese de cansancio o quisiera volverse a saludar, porque se nos olvidaba que ese «bichillo» estaba en su bosque, que corría más que tú, que tenía los sentidos más agudizados que los tuyos y sobre todo que allí, el intruso eras tú.

Con el tiempo aprendes que aunque parezca mentira es más fácil que él venga a ti que tu ir a buscarlo, y en ese camino, en ese aprendizaje, la vida te regala otras enseñanzas, consigues seguir rastros, identificar huellas, saber que plantas le gustan más, donde estará en días de sol, que lugares prefiere cuando hace frío … porque para hacer buenas fotos no solo es disparar una cámara, necesitas horas y horas de observación, saber elegir un buen lugar, con un buen fondo, con una buena luz, saber a qué hora pasará, en qué dirección vendrá el aire, ¿llegará solo o acompañado?, buscarte un buen escondite y esperar … y esperar … y esperar … después de 10-12 horas escondido las piernas empiezan a doler y hoy quizás no ha pasado, mañana puede que tampoco, y así pasarán los días y el resultado de tu espera se verá recompensado, o no, por todas esas horas previas de observación y estudio, por el trabajo previo, y si finalmente después quizás de varios días en un escondite de 1×1 metro consigues hacer una foto, una buena foto, tu trabajo habrá tenido una recompensa que para otros continuará siendo «una simple foto».

A continuación, algunas fotografías de mamíferos, algunas fruto de la casualidad, otras del trabajo y de largas horas de espera.

Sorpresas en el Geoparque

No descansamos de dar paseos por el Geoparque de Villuercas Ibores Jara, y aunque a veces nos parezca que lo tenemos todo descubierto, la naturaleza a veces nos deja sorpresas como la que pudimos observar el domingo pasado en una de las excursiones para visitar una bonita cueva en Cabañas del Castillo, una cueva llamada Cueva del Aljibe, que cuenta en su interior con un pequeño lago.

282642_10150258647178618_724603617_7348472_6184824_nDespués de padecer con el calor subiendo estas sierras Villuerquinas llegamos a la cueva, o mejor dicho, cuevas, una de ellas de difícil acceso pues hay que dejarse caer por una especie de “tobogan” de unos tres metros de altura hasta una cavidad subterránea, esta cavidad está parcialmente cubierta de agua produciendo en su interior un pequeño lago de aguas cristalinas.

281555_10150259382148618_724603617_7356778_7482690_n En las paredes de esta cavidad pudimos observar unas ranas con una coloración muy particular, tras mirar mucha bibliografía y consultar a algunos biólogos parece que pueden ser ranitas meridionales que en vez de tener la típica coloración verde son negras, ¿quizás por estar en la oscuridad de una cueva?.

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Rana Meridional con una coloración normal.