Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)

El tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) es un anfibio endémico del suroeste de la península ibérica, con una presencia destacada en Extremadura, donde se distribuye sobre todo en zonas de clima mediterráneo. Habita charcas temporales, pequeñas lagunas, abrevaderos y otros puntos de agua tranquila, especialmente en áreas de dehesa y paisajes agrícolas bien conservados.

Durante la fase acuática se alimenta principalmente de pequeños invertebrados, como larvas de insectos, crustáceos y gusanos, mientras que en su fase terrestre consume artrópodos de pequeño tamaño. Es una especie muy ligada a la estacionalidad de las lluvias, ya que depende de los humedales temporales para reproducirse. La conservación de estos ecosistemas resulta clave para mantener sus poblaciones, amenazadas por la desecación de charcas y la alteración del hábitat.

Nuevo hallazgo de pinturas rupestres en Romangordo (Cáceres)

A finales de diciembre de 2025 apareció un nuevo abrigo con restos de pintura rupestre esquemática inédita en la localidad cacereña de Romangordo. Se encuentran en bastante mal estado y parece que originalmente el panel debió de ser mucho mayor; hasta nuestros días han llegado tan solo unos escasos trazos rojos.

Fotografía tratada con DSTretch para resaltar la pintura:

Berrocal de la Data

El Berrocal de la Data es un paraje natural situado en el término municipal de Valencia de Alcántara (Cáceres), en el oeste de Extremadura, justo en la pedanía de La Aceña de la Borrega, a unos 9 km de la frontera con Portugal.

Este espacio fue declarado Monumento Natural por la Junta de Extremadura el 31 de marzo de 2021 mediante el Decreto 23/2021, reconociendo su valor geológico, paisajístico, arqueológico y cultural dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos.

El berrocal destaca por sus imponentes formaciones graníticas erosionadas, que crean un paisaje de enormes bloques de granito con formas únicas, así como por su importante patrimonio arqueológico y su rica biodiversidad en fauna y flora.

Nueva pintura rupestre inédita en Helechosa de los Montes.

El día 25 de diciembre decidí salir a hacer senderismo por Helechosa de los Montes. Al llegar a una cima, aparecieron ante mí numerosas paredes de cuarcita lisa cubiertas de abundantes líquenes. Dado el hallazgo, no hace mucho tiempo, de varios enclaves con pinturas rupestres en las inmediaciones, decidí examinar esas paredes, que parecían lugares ideales para que nuestros antepasados hubieran dejado su arte.

No llevaba revisados ni diez metros de pared cuando apareció la primera pintura. Surgió en el lugar menos adecuado: más rugoso y, a la vez, el más inesperado. Fue la primera y también la última, ya que aquellas paredes que parecían “ideales” no mostraban ningún indicio.

En el mundo del arte rupestre esquemático existen numerosos enigmas. Las versiones oficiales sobre las ubicaciones, la simbología o el modo de vida de aquellas poblaciones han ido cambiando con el paso del tiempo. Ni siquiera los expertos logran ponerse de acuerdo en cuestiones tan fundamentales como por qué pintaban o por qué elegían determinados lugares cuando disponían de otros aparentemente mucho “mejores”.

Quizá sea precisamente esa falta de comprensión, ese salirse de las normas y no encontrar explicaciones claras, lo que impulsa a nuestro cerebro a formular hipótesis, a construir una historia propia y a permanecer enganchado a ella con cada nuevo hallazgo.

Fotografía tratada con DSTretch para resaltar la pintura:

Orquídea Neottia nidus avis

La Neottia nidus-avis, conocida comúnmente como “nido de ave”, es una orquídea muy particular que se distingue por su aspecto marrón-parduzco, ya que no realiza fotosíntesis. A diferencia de la mayoría de las plantas, carece de clorofila y obtiene sus nutrientes a través de una asociación simbiótica con hongos micorrícicos presentes en su entorno. Esta estrategia, denominada micotrofia, la convierte en una planta rara y altamente especializada.

En Extremadura, Neottia nidus-avis es una especie escasa, catalogada como especie vulnerable, se ha localizado en bosques caducifolios de localidades puntuales de la provincia de Cáceres como Hervás, Sierra de Gata o Villuercas Ibores jara (de donde son las siguientes fotografías).

Orquídea Limodorum abortivum

Limodorum abortivum, conocida como «orquídea sin clorofila» o «orquídea abortiva», es una orquídea silvestre de aspecto inusual que se encuentra en zonas boscosas del sur y centro de Europa, en Extremadura podemos encontrarla pero de manera bastante aisladas en las zonas de bosque mediterráneo con sotobosque, como el Geoparque Villuercas Ibores Jara. Tiene un tallo alto de color púrpura y carece de hojas verdes visibles, ya que no realiza fotosíntesis como la mayoría de las plantas.

«Limodorum» proviene del griego leimon (λειμών), que significa “pradera” o “pastizal”, y doron (δῶρον), que significa “regalo”; así, el nombre podría interpretarse como “regalo del prado”. Sin embargo, irónicamente, esta planta no suele encontrarse en praderas, sino en bosques sombríos. «Abortivum» viene del latín abortivus, que significa “abortado” o “incompleto”. Esto hace referencia a sus hojas muy reducidas y a su incapacidad para realizar fotosíntesis, lo cual le da un aspecto de desarrollo «incompleto» comparado con otras orquídeas.

Pinguicula lusitanica

La Pinguicula lusitanica es una pequeña planta carnívora de singular belleza que se distingue por sus hojas pegajosas dispuestas en roseta, que atrapan diminutos insectos para suplir los nutrientes que no encuentra en los suelos pobres donde vive. Su tonalidad varía del verde claro al púrpura rojizo, dependiendo de la exposición solar y las características del sustrato, lo que la convierte en un atractivo visual en su entorno natural.

Esta especie habita zonas húmedas, ácidas y poco alteradas, como turberas, manantiales o filtraciones. En Extremadura, su distribución es escasa, encontrándose principalmente en áreas muy concretas donde persisten condiciones de humedad durante casi todo el año. Un lugar especialmente destacado para su observación es el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, donde se ha registrado en enclaves singulares asociados a la geodiversidad, lo que refuerza el valor ecológico y conservacionista de este espacio natural.

La presencia de P. lusitanica es un buen indicador de ecosistemas bien conservados, y constituye un símbolo de la biodiversidad botánica de Extremadura.

Nueva pintura rupestre en Esparragosa de Lares

Nueva pintura rupestre inédita encontrada en el municipio pacense de Esparragosa de Lares.

Foto real de la pintura :

Fotografía tratada con DSTretch :

Se encuentra en una pared vertical, en ausencia de cuevas o abrigos, sobre una superficie rugosa que ofrece una ligera protección al encontrarse justo donde la pared cambia de grosor.

Se trata de una sola figura en pigmento rojo, que podríamos dividir en dos trazos: uno más grueso, de unos 7 cm aproximadamente, y otro más fino y curvo. Aparentemente, no se asemeja a las figuras habituales del arte esquemático tan común en estas zonas, pero lo que ha llegado hasta nuestros días podría ser solo una parte de una figura mayor, ya que su estado de conservación no es muy bueno. Además, el soporte sobre el que está dibujado, debido a la rugosidad de la pared y la falta de protección frente a los agentes meteorológicos, quizás no sea el más adecuado para preservar este tipo de arte rupestre.

Nuevas ubicaciones con pinturas rupestres en Helechosa.

Encontradas dos nuevas ubicaciones con pinturas rupestres en la localidad de Helechosa de los Montes, se encuentran en paredes verticales con ausencia de cuevas o abrigos, a unos 500 metros aproximadamente una de la otra, en la misma línea de afloramientos cuarcíticos y con una orientación NE.

Panel 1 :

Panel 2 :

Mismas fotografías tratadas con DSTretch para resaltar las pinturas:

Nuevas pinturas encontradas en Helechosa de los Montes

Nuevos paneles de pinturas rupestres encontrados en la localidad pacense de Helechosa de los montes, se encuentran ubicados en un afloramiento cuarcítico con orientación NE, una pared vertical con ausencia de cuevas o abrigos, con una longitud aproximada de 500 metros en los que los paneles y figuras se extienden por toda su longitud, concentrándose en mayor medida donde la pared es más alta y la cuarcita ofrece superficies menos rugosas.

Mismas fotografías tratadas con DSTretch para resaltar las pinturas: