El vencejo real (Tachymarptis melba) es el más grande de los vencejos que podemos observar en España, su envergadura puede superar los 50 cm, su cuerpo delgado y aerodinámico le permite realizar vuelos largos y rápidos. Su plumaje es de tonos oscuros, generalmente negro con reflejos azulados en la parte superior y blanco en el vientre. Este vencejo es fácilmente reconocible por su distintiva cola ahorquillada y sus alas largas y curvadas.
En cuanto a su alimentación, el vencejo real es un ave insectívora que se nutre principalmente de insectos voladores, como moscas y mosquitos, que captura mientras vuela. Su habilidad para volar a gran velocidad y su agudeza visual le permiten cazar de manera efectiva en el aire.
Es un ave migratoria que nidifica en acantilados, paredes rocosas y construcciones humanas, prefiriendo lugares elevados, como torres, iglesias o puentes, donde pueda anidar en zonas inaccesibles para los depredadores. En Extremadura, y en especial en las comarcas de Villuercas Ibores Jara, encuentra un hábitat ideal, donde se combina la presencia de formaciones rocosas y una abundante cantidad de insectos.
Su principal amenaza es la pérdida de hábitat debido a la destrucción de sus lugares de nidificación y a la disminución de su fuente de alimento, especialmente por la intensificación de la agricultura y exceso de plaguicidas. Además, el cambio climático y la alteración de sus rutas migratorias son factores que contribuyen a su vulnerabilidad.











