Gruta da Furninha (Peniche)

La Gruta da Furninha, también conocida en la zona como Cova Dominique, es una gruta caliza que se encuentra en  el extremo sur de la  península de Peniche, a escasos   50 metros de la carretera y en pleno acantilado.

Esta cueva fue ocupada desde el Paleolítico Medio, fue excavada en 1880 por Joaquim Nery Delgado, y en ella se encontraron restos humanos de unos 140 individuos, de animales (peces y mamíferos), utensilios de hueso y piedra así como  varias piezas de cerámica neolítica.

 

 

Más información:

> A Gruta da Furninha (Peniche): estudo dos espólios das necrópoles neolíticas.  António Faustino Carvalho y  João Cardoso.

> Gruta da Furninha. Fotoarchaeology.blogspot.com. Ricardo Soares.

Vale Das Lapas (Serra da Azóia)

Cerca de la localidad portuguesa de Azóia encontramos un pequeño valle labrado entre  roquedos calcáreos  que cuentan con varias cuevas, algunas de ellas han tenido pequeñas excavaciones arqueológicas que datan la ocupación de estas cuevas desde  finales del Neolítico, algunas como lugares de ocupación permanente y otras como posibles necrópolis.

Las tres cruces de Monte Abraão (Parque Natural de Arrábida)

Originalmente  estas cruces  eran de madera y fueron colocadas en la cima de Monte Abraão en el siglo XVI por San Pedro de Alcántara , de la orden de los franciscanos, orden que  ocupaba el Convento de Arrábida, ubicado a los pies de este monte.

En 1954  el Duque de Palmela mandó colocar en lo más alto de la Sierra de Arrábida tres cruces de piedra, en sustitución de las originales de madera, en los años 70 una de las tres cruces desapareció misteriosamente y fue sustituida por una de madera que  con el paso de los años  tuvo el mismo final.

En  junio de 2001, el propietario del terreno, un hijo del Duque de Palmela, quiso devolver a esta sierra  la vista  original que su padre deseó que tuviese, pero  no era un proyecto fácil por lo escarpado del terreno y por el peso  de las enormes piedras,  finalmente llegó a un acuerdo con el  Parque Natural de Arrábida y el   Estado Maior da Armada portuguesa para colocar las enormes piedras de nuevo en lo alto de la montaña, ayudado por un helicóptero de la Marina, y así  volver a formar una gran cruz de unos tres metros de alto y un peso aproximado de una tonelada que acompaña a las otras dos originales.

Aunque el valor histórico de estas cruces no es demasiado reseñable, y dejando a un lado el aspecto religioso , lo que no es discutible son las impresionantes vistas que se observan desde este lugar del Parque Natural de Arrábida ,  la bahía de Setúbal, Troia  y las azules playas de Arrábida.

Cabañas del Castillo (Extremadura)

 

Cabañas del Castillo es uno de esos pequeños  pueblos de Extremadura en los que el tiempo parece detenerse, con tan solo 14 habitantes  sus casas descansan en la solana de un gran roquedo cuarcítico y desde arriba,  como un vigilante desde su atalaya, las ruinas de su castillo  son testigos del “progreso”, de la era del cemento, la contaminación y el dinero, mientras mueren lentamente en el olvido.

 

Lapa do Forte do Cavalo (Sesimbra)

 

La “Lapa do Forte do Cavalo” es una gruta caliza que se encuentra en el extremo occidental de Sesimbra (Portugal),  a una altitud aproximada de 75 m . y a 160 metros de los acantilados del Océano Atlántico, tiene unas dimensiones de unos 30 metros de largo, 20 de ancho y unos 8-10 metros de altura, su suelo está relleno de sedimentos procedentes de derrumbamientos.

En este lugar han aparecido diferentes piezas cerámicas y huesos que datan una ocupación de la cueva en un periodo muy amplio, desde la edad del hierro hasta tiempos recientes ya que su localización era conocida por los habitantes de la zona y utilizada como un perfecto refugio para  el ganado.