Ermita del Humilladero

En Guadalupe, en la ladera del Cerro Altamiras, donde el Camino Real se funde con el camino de Alfonso Onceno, el de Altamiras y el del Arca del Agua se erige la ermita del Humilladero, construcción mudejar del siglo XV, testigo del caminar hacia Guadalupe, de la devoción de millones de peregrinos que comparten con sus muros las primeras experiencias al divisar la puebla de Guadalupe y su monasterio.

Construida con ladrillo aplantillado y bóveda de crucería, muy similar al templete del claustro mudéjar del Monasterio de Guadalupe.Ha sufrido numerosas restauraciones, la última en 2008 ha escondido el ladrillo para dar paso a un aspecto totalmente distinto al que los villuerquinos/as estábamos acostumbrados.

En el año 1931 fue declarada Monumento Nacional y además también es Bien de Interés Cultural.

Cuentan las historias que por este lugar pasó Miguel de Cervantes, que vino a dejar sus grilletes en ofrenda a la Virgen de Guadalupe, tras estar preso en Argel.