Paseo por el Valle del Hospital del Obispo

Tarde soleada del 27 de febrero, tras el café en La Pirámide me decido a pasar lo que queda del día por el Valle del Hospital del Obispo.
 Tras varios minutos de paseo en coche entre densos robledales y pequeñas casas de campo llego al llamado Hospital del Obispo, una antigua construcción, originariamente refugio de cazadores en tiempos del rey Alfonso XI, y posteriormente convertida en hospital de peregrinos, en ella vivían dos familias de Guadalupe encargados de dar hospedaje y descanso a los numerosos peregrinos que pasaban por allí camino del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe. Hasta 1860  pertenecía al Monasterio de Guadalupe, pero en esta fecha pasa a manos privadas, posteriormente ha sido cuartel de la Guardia Civil en tiempos de guerra para combatir a los antifranquistas y actualmente está reconstruido parcialmente como casa particular.
Tras una breve parada en el Hospital me dirijo al denominado Cancho del Ataque, situado a unos pocos quilómetros.
Dejo el coche al lado de la carretera y comienzo a descender entre antiguas paredes, algunas corrales de cabras, chozos de pastores … y otras refugios de la guerra civil … punto clave de defensa al encontrarme en el paso natural de estas sierras, ya desde antaño camino real de peregrinos pero sobre todo paso obligado para todo aquel que quiera atravesar estos montes.
Desciendo entre riscos de cuarcitas labrados por la fuerza del agua resbalando por estas laderas hasta la Garganta del Hospital, en el fondo de la garganta se mezclan las bellas cascadas de agua, con bosquetes de loros, árbol relicto de la época terciaria, enormes madroños, enebros … y todo esto rodeando a una gran cascada de más de 50 metros de alto.Tras las obligadas fotos comienzo a ascender de nuevo por la ladera, pero esta vez por el lado opuesto, cuando de repente casi piso en un hueco de la cuarcita por el que se puede ver una cueva debajo de mis pies de unos 6 o 7 metros de alto.

Como no me puedo quedar con la curiosidad regreso de nuevo al fondo de la garganta y me adentro en el bosque de loros, buscando esa cueva en la que e estado a punto de caer, y descubro un paisaje de lo más enigmático, el agua de la garganta con su sonido se mezcla con el oscuro bosque y numerosas cuevas formadas por el desprendimiento de enormes bloques de cuarcita, todo ello envuelto en una humedad ambiental que recuerda a los escasos bosques de laurisilva de las islas.
Bajo lentamente por la garganta mientras que mi fiel compañera Patty va sacando de sus encondites lagartijas, culebras … y me viene a la mente antiguos paseos por esta misma garganta en uno de los cuales nos encontramos una víbora colgada de la rama de un arce de Montpellier a escasos 10-15 centímetros de la cabeza de un compañero … pero mejor dejar de pensar …
Como todo buen caminante, despues de descender hay que regresar al punto inicial, miro hacia arriba y todavía me queda una larga y fatigosa escalada por los riscos de cuarcita, por lo que amigos … tomo aire … y me despido.
 
Jaime Cerezo
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Un pensamiento en “Paseo por el Valle del Hospital del Obispo”

  1. GRACIAS, ES PRECIOSO E INTERESANTE TU RECORRIDO; POR LA RETINA DE TUS OJOS CONOCEMOS LUGARES VÍRGENES Y ENIGMÁTICOS ,SCARGADOS DE HISTORÍA, PERSONAS QUE ANDUVIERON QUIZÁS HUYENDO DE LOS GUARDIAS CIVILES…….

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